jueves 7 de julio de 2011
Hay un poco de música en el musgo
Sin poder descartar mi propia muerte
me dediqué a la búsqueda
de mi sonrojada vida,
como si se tratara de un problema de fondo.
Confisqué miradas delatoras
en un radio de cinco manzanas
seleccionadas a suerte en barrio de Palermo,
no hay que ir muy lejos para encontrar un muerto,
con vírica sonrisa mirada pidiendo fuego o una moneda.
Del otro lado
aterciopeladas uñas oro
con pies de pato y sexo de mono
debaten la transvaloración de los valores
y el fin del mundo...
y compran verduras y carne fresca.
Mi ojo escudriñador no funcionaba,
no había forma en esto y aquello,
entre lo vivo y lo muerto,
la esquina de pampa y juramento
yacía encerrada entre perplejos corchetes,
como un monumento inasible e impertérrito,
como un poema escrito en tinta indeleble
por un pelele,
al otro lado del margen.
Me encontré destilando poetas
con vanidosa elocuencia de nota al pie.
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1 comentarios:
brillante.... el tema sexo de mono, me preocupa un tanto... pero bien puede ser utilizado por una banda heavy . Hay una especie, "los bonobos ",que podrían adecuarse perfectamente a tu encantadora melodia de palabras. No se, un aporte no mas...
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